Revista XXVII No. 3 de 2020

Democratización de la Ciencia - Mabel Torres Torres

Democratización de la Ciencia - Mabel Torres Torres

Mabel Torres Torres

 

Felicitaciones a la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia por estos 50 años, por la entrega y la disponibilidad de seguir movilizando y gestionando el conocimiento. Un saludo especial a María Piedad Villaveces como directora ejecutiva, sé que la tarea aquí es ardua y de mucho compromiso, a Silvio Funtowicz del centro de estudio de las ciencias y las humanidades de la Universidad de Bergen, al doctor Moisés Wassermann exrector de la Universidad Nacional, miembro de la Misión Internacional de Sabios y una persona que le ha aportado mucho a la generación de conocimiento del país, a  Rafael Rodríguez Maldonado director de RENATA, a Enrique Forero de ACCEFYN e integrante de la academia de la ciencia, a Elena Stashenko directora de CENIVAM,  investigadora que para el país ha representado temas icónicos de cambiar y construir nuevos paradigmas, a Iván Darío Agudelo Senador de la República quien aporto demasiado a la construcción de la ley que creo al ministerio, a Sergio Andrés Pulgarín vicerrector de la Universidad del Rosario, y a Eduardo Posada.

Uno de los elementos tomados en cuenta para esta intervención, consistió en contar desde mi experiencia en la Misión de Sabios, mi percepción y la visión que tenemos desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación como un plan a futuro. Considero que la Misión de Sabios, el acervo regional, el realizar ciencia en las regiones, el haber estado fuera del país haciendo mi doctorado y la estancia posdoctoral, me han ayudado a integrar y comprender cual debe ser la misión del Ministerio, además han permitido que estemos trabajando en asuntos estratégicos y en los referentes a la pandemia. Adicionalmente, la hoja de ruta y el documento con 8 focos que se creó en la Misión de Sabios, han sido parte fundamental para construir los lineamientos y los cinco pilares que hemos construido como estrategia y foco para determinar hacia donde debe ir el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. Asimismo, ha ayudado a establecer cual es el aporte que debe hacer el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, para lograr diferenciarlo de las anteriores instituciones, teniendo en cuenta que tenemos una historia de 50 años. Asumir el Ministerio implica una tarea importante de ser el líder e implementador que monitorea y ejecuta políticas públicas, con lo cual, la misión se vuelve más grande y debería ser más ambiciosa.

Como primera parte, comentar acerca de lo que hemos estado haciendo para proyectar al Ministerio, como un ente que le aporta a la construcción de una sociedad del conocimiento, y que adicionalmente genera bienes y servicios a partir de dicho conocimiento. El Ministerio ha estado muy articulado con el Plan Nacional de Desarrollo de la ley 1955 de 2019, en donde se presentan cuatro focos fundamentales en los pactos por la ciencia, la tecnología y la innovación.

El primer foco esta relacionado con el desarrollo de sistemas nacionales y regionales de innovación, integrados y eficaces. El segundo foco es, el de más ciencia, más futuro, y yo le adiciono más presente, como un compromiso para duplicar la inversión pública, el cual expresó el presidente con incrementar a 1,5 la inversión del PIB. Un tercer foco, el cual es tecnología, investigación e innovación para el desarrollo productivo e innovación para la sociedad. Y el cuarto foco, es la innovación para un país moderno. A partir de estos focos, de los instrumentos que tenemos, de la historia y de las necesidades que tenemos como país, es necesario que la ciencia se convierta y se siga posicionando como instrumento para la construcción de una mejor sociedad.

Como Ministerio construimos nuestros cinco pilares para el 2020-2022. El primer pilar esta centrado en la formulación de políticas públicas, para ello, el reto de este año ha sido la construcción de una política pública de Ciencia, Tecnología e Innovación, la cual denominamos una política pública con enfoque inclusivo y diferencial. Esto en parte es herencia de la Misión de Sabios, en donde consideramos que debemos trabajar en lineamientos, acciones y estrategias que nos permitan generar muchas más oportunidades para los sectores y las poblaciones que han tenido menos aceesibilidad. Además, para reconocer a Colombia como un país de regiones y reconocer esa heterogeneidad que hay en nuestro país, la cual nos permite de cierta manera, generar más riqueza.

Cuando se habla de incluir una política con inclusión y enfoque diferencial, me refiero a reconocer oportunidades para las mujeres, para los niños, para los jóvenes, para comunidades étnicas, tanto indígenas, afrocolombianos, raizales y palenqueras, y para personas en condiciones de discapacidad. No obstante, quiero hacer énfasis en el trabajo que hemos realizado en articulación con la consejería para la participación y generación de mayores oportunidades de las personas en condición de discapacidad. Igualmente, para que estas personas no sean objeto de investigación sino sujeto de investigación, se han generado varios lineamientos, mayor participación y conversaciones, las cuales han permitido esbozar la dimensión que puede tener la ciencia, la tecnología y la innovación en estos sectores.

Es decir, lo más importante ha sido escuchar las voces, por tal razón estamos orgullosos de contarle al país que la construcción de esta política publica es histórica, es una política pública que se está construyendo bajo estrategias de diálogos, los cuales se han denominado como estratégicos, tácticos, y regionales. Se han realizado 16 diálogos, y ayer se cerró el ultimo diálogo con la academia, con el sector de los centros de desarrollo, con investigación, con niñez. Durante estos diálogos escuchamos a las mujeres, a las regiones, a los exdirectores de Colciencias, y al sector productivo. Lo que pensamos y soñamos es que, con este diálogo, se logre construir un documento que le apueste a una ciencia, una tecnología y una innovación que permita construir esa sociedad del conocimiento. Dicha política pública es histórica, porque se está trabajando en la construcción de metodologías, incluso en el interior del Ministerio se construyen de abajo hacia arriba metodologías que utilicen la cocreación, la construcción y la coparticipación, para lograr dar soluciones a los desafíos que tiene el país. 

Mas de 500 personas han participado en el diálogo de la política pública de Ciencia, Tecnología e Innovación, en donde finalmente se espera que estas conversaciones, retroalimentaciones, críticas, argumentos, cuestionamientos e indagaciones, queden incluidos dentro de un documento donde todos nos veamos representados, y que además tengamos un consenso acerca de lo que deseamos como país.

El segundo pilar construido fue, el fortalecimiento de la articulación nación-territorio en una estrategia enmarcada en dos aspectos importantes, la democratización y la regionalización del conocimiento. Siendo así, considero que estamos convencidos que, necesitamos generar más capacidades en las regiones, articular el conocimiento que se ha estado generando en el país tradicionalmente e históricamente en las grandes urbes, y por último movilizar y gestionar hacia las regiones el conocimiento. De esta forma, se cumple con esos tres retos, primero de cerrar las brechas de inequidad, segundo de tener una Colombia productiva y sostenible, y tercero de tener una Colombia que le apuesta a su biodiversidad como un patrimonio que mueve y reconoce a las personas que generan conocimiento a través de ella y que generan valor agregado.

Es importante en este momento de la historia, que Colombia, los científicos y los académicos nos centremos en el desafío de movilizar conocimiento. Hay grandes avances, pero es necesario lograr que este conocimiento se incorpore y genere más impacto en la sociedad y cierre esas brechas en las regiones, como consecuencia, se presentaran menos migraciones hacia esas periferias de pobreza que existen en el país.

Un tercer pilar, es el de mundialización e internacionalización del Ministerio y el conocimiento, en las cuales estamos trabajando en dos estrategias. Por una parte, la estrategia de internacionalización, en la que se plantea que Colombia no sea solamente un receptor, sino que se logren identificar las líneas de investigación en las que el país está siendo líder y que no han sido visibilizadas, dejar de invisibilizar a sus investigadores, creadores e innovadores en líneas estratégicas. Se aspira pasar de ser un país receptor, que solamente recibe la transferencia de conocimiento, a un país que pueda liderar procesos investigativos, creativos e innovadores relevantes. Por otra parte, la estrategia de la diplomacia científica, la cual fue una ruta trazada en la Misión de Sabios, para la construcción de más y mejores relaciones. Este año, por ejemplo, hemos logrado acuerdos importantes con cooperación, teniendo en cuenta que la ciencia nunca había tenido cooperación con otros países, en renglones y en temáticas en las que Colombia nunca había tenido cooperación, todo esto ha sido un logro de este proceso, de vernos como un país que puede aportarle al conocimiento mundial.

Un cuarto pilar, esta relacionando con el fortalecimiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación. Es necesaria la articulación del empresariado, el Estado, las instituciones de educación superior y la sociedad, en la construcción y la consolidación de un ecosistema de innovación, investigación y emprendimiento. Además, bajo esta metodología de sinergia y complementariedad, es una práctica frecuente a nivel mundial que los recursos de ciencia, tecnología e innovación se hagan por competencia. Queremos migrar como Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación a un país inclusivo y de misiones, que trabaje en la complementariedad de conocimientos.

Un ejercicio que se hizo en el marco de la pandemia fue la “Mincienciatón”, dentro de los aprendizajes obtenidos se destaca que, las ecuaciones, fórmulas matemáticas y prototipos de laboratorio, se convirtieron rápidamente en dispositivos para atender la pandemia en temas de prevención y tratamiento. Además, es importante resaltar que, gracias a la articulación entre las universidades, las empresas, los creadores y el sector de la innovación, logramos tener dispositivos en tan solo 4 a 5 meses. Dichos dispositivos no solamente son replicas, sino dispositivos de prevención y tratamiento que tienen innovaciones importantes. Un ejemplo de esto, es una nanomenbrana, la cual, durante 12 a 14 años de investigación no se había logrado escalar las nanomebranas, y en este momento tenemos el primer equipo de escalamiento semiindustrial e industrial de nanomembranas para el país, con innovaciones valiosas, las cuales pueden ser comparadas con las innovaciones y las membranas comerciales que existen mundialmente.

En este fortalecimiento se está trabajando en la articulación y en el establecimiento de un modelo de co-creación. Este transito es complejo, sin embargo, ha sido un proceso en donde se están construyendo los instrumentos y los lineamientos junto con la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, quienes juegan un rol fundamental en lograr que la academia se articule con el sector productivo para la generación de bienes y servicios.

Finalmente, nuestro quinto pilar se relaciona con la comunicación para científicos y no científicos, el cual es un desafío, ya que tradicionalmente nuestra conversación ha sido entre científicos y académicos. En los últimos 10 años ha crecido la estrategia de apropiación social del conocimiento, sin embargo, somos conscientes que hace falta avanzar más. De este modo, necesitamos generar interlocutores que no sean pasivos, y que científicos y académicos generen espacios de conversación, estas son formas de tener un público que no sea únicamente espectador, sino que reconozca el valor de la ciencia, la tecnología y la innovación en la transformación, desarrollo y preservación de la integridad de las sociedades.

Desde el fortalecimiento de la articulación nación-territorio, también se genera un mensaje para nosotros los académicos. Se construyó un instrumento que se llama la ruta territorial, dicha ruta nos permitió generar pedagogía, además, se envió el documento de la Misión de Sabios a los gobernadores, y logramos históricamente, que el 91% de los gobernadores tuvieran un capítulo de ciencia, tecnología e innovación, anteriormente no se llegaba al 30%. Debido a que se generaron numerosas y provechosas actividades de interacción y empatía, con otros actores académicos y no académicos del país.

Es importante mencionar que, de esta acción se logró que casi el 50% de los municipios incluyeran Ciencia, Tecnología e Innovación en sus planes de desarrollo, gracias al seguimiento, los aportes y los documentos que el Ministerio les proporcionó. Prueba de ello, es que en las convocatorias llegan proyectos de los municipios, lo cual no era normal en las convocatorias de Ciencia, Tecnología e Innovación. Hay una gran oportunidad para la academia y los investigadores del país de poder generar, formar más nación y territorio en articulación con administradores locales, departamentales y municipales, además, con otras entidades administrativas que hay en los territorios, como lo son los resguardos indígenas y los consejos comunitarios, los cuales hacen parte de la estructura administrativa del país.

Este quinto pilar de la comunicación para científicos y no científicos, también esta orientado a romper los estereotipos, desjerarquizar la ciencia y hacerla más alcanzable, permitir construir un país que fomente las vocaciones científicas, generar un lenguaje donde la gente se sienta empática y así poder llamar a más jóvenes y niños a nuestro sector. Ha sido un trabajo arduo, se está replanteando el tema de vocaciones científicas, no solamente desde la formación, sino desde un programa que fomente liderazgo, inspiración y proyectos de vida, para que así la gente sienta que aquí se puede desarrollar profesionalmente. Yo, como Ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación doy fe de que mi vocación científica nació de esta posibilidad de entender lo que yo podía ser desde el territorio y desde lo que podía hacer la ciencia para transformar mi territorio.

Por último, esta estrategia de comunicación para científicos y no científicos también va orientada a construir un lenguaje de interacción entre las distintas formas de producción de conocimiento, es decir, entre las diferentes epistemes. De igual modo, está encaminada en el reconocimiento y la valoración del conocimiento ancestral y tradicional originado desde la praxis, como un instrumento para poder generar cambios relevantes y transcendentales. En el viceministerio de apropiación y talento, existe un programa llamado “ciencia cierta”, el cual va dirigido específicamente a las comunidades. En este programa, las comunidades presentan sus proyectos con la oportunidad y beneficios de que el sector de la academia y los científicos los retroalimenten y de que las comunidades puedan escalar. Estas iniciativas que tenemos desde la praxis, nos motivan a seguir construyendo una sociedad que permite el pensamiento crítico y la interacción entre las diferentes formas de producción de conocimiento para así, generar diálogos horizontales.

Ese es el papel de la academia, orientar y aportar, es hacia allá donde queremos llegar. Como país y lo que se ha trazado desde la Misión de Sabios, se tiene el propósito de ser motor de cambios en la transformación social de las regiones, generando y fortaleciendo las capacidades, reconociendo y fomentando los saberes, y de esta manera avanzar hacia la sociedad del conocimiento en busca de la soberanía científica y tecnológica, para poder cerrar las brechas.

Agradezco a la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia, los felicito por todo su proceso. Estamos aquí para seguir amplificando las voces de la ciencia, el cual es un trabajo que ha estado haciendo la Asociación durante estos 50 años. Esperamos puedan incrementar y escalar su impacto. Realizo una invitación especial a que la academia se convierta en una academia de regiones, en donde necesitamos cerrar brechas para seguir construyendo una sociedad más equitativa. Además, para que la gente conozca a la ciencia, la tecnología y la innovación como un instrumento de cambio, transformación, generación de conocimiento y fuente de inspiración, y, por último, para que más jóvenes crean en la ciencia y se sientan motivados por una vocación, como las vocaciones científicas.

Compartir