LA REDENCIÓN SOLAR

LA REDENCIÓN SOLAR

La energía que nos llega del Sol, proviene de sus campos de fuerza electrostáticos, que al incidir sobre los campos de fuerza electrostáticos de los átomos que configuran las moléculas y las células, que tejen las estructuras de toda la biosfera terrestre, inducen las ionizaciones de los niveles de valencia periféricos, que permiten las disociaciones y cohesiones atómicas, para formar compuestos a través de múltiples reacciones químicas, catalizadas por la Luz Solar.

Recién nacido, el hombre se enfrenta, a la imperiosa necesidad de respirar el oxígeno presente, en el nuevo medio ambiente extrauterino, que le permitirá enfrentar, las nuevas condiciones de supervivencia. Al nacer a ese nuevo mundo desconocido, se encuentra obligado a obedecer las Leyes Sagradas que le impone la Naturaleza, de absorber la sustancia vital producida por el Reino Vegetal, que ha sido generada por la fotosíntesis, gracias a la poderosa influencia, de un gigantesco emisor de Luz extraterrestre, aun no reconocido, por los agentes manipuladores de la ignorancia humana, que han usurpado el legítimo culto a la Naturaleza, con la sumisión obligada a dogmas falsos, impuestos con el insano propósito de usufructuar, los beneficios que otorgan las onerosas cargas tributarias y las deudas confiscatorias impuestas a los esclavos.

Ninguna metafísica subjetiva, nacida del culto a la personalidad, puede legitimar legislaciones oprobiosas, que coarten la libertad del hombre, en su búsqueda incesante por mejorar su calidad de vida y la de su familia, esquilmándole sus escasos recursos económicos, conseguidos a través de su esfuerzo personal, porque eso, es absolutamente inmoral y deslegitima a toda institución que pretenda establecer con ellas, normas destinadas a ordenar con justicia las relaciones sociales.

La libertad del hombre, de gozar los beneficios obtenidos por su laboriosidad, es un derecho elemental, derivado de la imperiosa necesidad de supervivencia biológica, que la Naturaleza le impone, concediéndole para ello, todos los elementos necesarios, para su realización plena.

Es por ello, que ante el fracaso de la economía primitiva, egoísta y codiciosa, creada para la expoliación humana, y por lo tanto, incapaz de dar respuesta a la realización plena de los objetivos de dignificación social y ambiental, como son la reforestación de las fuentes hídricas, descontaminación ambiental, acueductos y alcantarillados alimentación, vivienda, salubridad, vestuario, infraestructura vial y eléctrica, educación, capacitación, etc; la mayoría de ellas, no susceptibles de rentabilidad para el capitalismo especulativo, creado para favorecer a los ricos parásitos, con el contubernio explícito de todas las religiones; se hace necesaria la entronización del capitalismo biológico, como un derivado de la energía térmica sustentable, que aporta el Sol a toda la biosfera terrestre, como administrador estelar, de este sistema planetario, que no exige tributo alguno por sus servicios prestados, a la díscola, pueril e ignorante humanidad, y que muy por el contrario permite la satisfacción plena de todas las necesidades biotérmicas  a los reinos vegetal, animal y humano.

Por consiguiente, dado que el esfuerzo laboral humano, sólo es posible, mediante el consumo de calorías suficientes, derivadas de los reinos vegetal y animal, junto a la oxigenación intermitente de sus funciones biológicas obtenida de la fotosíntesis; es consecuente reconocerle también al Sol, su función, como administrador competente, de los recursos dirigidos a la financiación de las empresas y a la remuneración salarial y pensional de todos los trabajadores, otorgándole al Banco Central Solar, la potestad de representar al Sol, en su misión de emitir recursos monetarios, con el respaldo del patrón físico biotérmico, que hace posible la supervivencia de la biosfera terrestre, y cumplir así, con los objetivos plenos de realización social y ambiental, sin necesisdad de aplicar tributos y financiaciones onerosas, que nos permita substituir al Estado fiscalista, burocrático y corrupto, por un Estado benefactor autosuficiente, en la administración y ejecución, de una economía, al servicio de la biosfera que nos sustenta, como una Madre abnegada, que cuida a sus hijos irresponsables, engreídos, soberbios y ostentosos de su vergonzosa y criminal ignorancia.

 


Autor:

Jose Roberto Gómez Gutierrez
espiritusolar@gmail.com

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