LA ECONOMÍA DEBE CUMPLIR LAS LEYES DE LA TERMODINÁMICA BIOLÓGICA

LA ECONOMÍA DEBE CUMPLIR LAS LEYES DE LA TERMODINÁMICA BIOLÓGICA

La excitación del campo electrostático de un átomo neutro o en estado de equilibrio, consiste en aumentar su frecuencia vibratoria para ganar energía, en caso de haberla perdido, lo que hace oscilar todos sus niveles de energía subatómicos ocupados por ondas electromagnéticas hasta alcanzar su equilibrio, lo que le permite cumplir con la primera Ley de la Termodinámica de conservación de la energía, que se aplica a todo sistema cuántico.

Estos estados de excitación atómica, producidos por el desequilibrio térmico interno, que llevaría al átomo a su desintegración, es lo que lo impulsa como elemental instinto, a conservar su energía y por lo tanto, como los átomos son la unidad fundamental de la materia, le confieren a ésta, dicha propiedad.

En consecuencia, los átomos que pierden energía, la recuperan aumentando su frecuencia vibratoria, y los que ganan energía, la disipan disminuyendo su frecuencia vibratoria, ya que la frecuencia vibratoria de las ondas electromagnéticas es directamente proporcional a la energía generada por ellas, según la famosa ecuación de Max Planck.

Las cohesiones atómicas que permiten formar moléculas, se logran entre átomos que por estar ionizados y por lo tanto desestabilizados, se enlazan para establecer un sistema estable, que les permita conservar su energía, y esto se realiza enlazando sus niveles de energía periféricos o de valencia, sintonizados en una misma frecuencia vibratoria.

En consecuencia, si los sistemas cuánticos elementales que son los átomos, respetan a cabalidad la Ley termodinámica de conservación de la energía, y le transfieren dicha propiedad, a todos los sistemas en los cuales están involucrados; no se entiende como, una actividad económica que semeja, los fenómenos de transferencia térmica equitativa, tendientes a cumplir con la Ley de conservación de la energía, no tenga en consideración, ésta perentoria imposición de las Leyes Naturales, para decretar en sus parámetros remunerativos del trabajo humano, Leyes consecuentes a una ciencia rigurosa, que es de lejos, la máxima disciplina intelectual, capaz de imponer las correctas relaciones humanas a nivel global; pero que en la actualidad, está incorrectamente implementada, por los más viles exponentes de la especie humana, coludidos con las fuerzas más siniestras, que sólo buscan acumular riquezas para su propio beneficio, conduciendo a la civilización  al colapso generalizado , en donde todos los seres humanos y la biosfera que nos sustenta, saldremos perdiendo.


Autor:

Jose Roberto Gómez Gutierrez
espiritusolar@gmail.com

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