EL PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE DE HEISEMBERG

EL PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE DE HEISEMBERG

La fuerza esférica centrípeta, que es una fuerza de atracción magnética, por acción y reacción induce una fuerza esférica centrífuga, que se convierte en energía electrostática ocupando los orbitales que rodean al núcleo atómico; por eso deducimos, que los átomos son un sistema configurado por ondas electromagnéticas en estado oscilatorio, que presentan diferentes niveles de energía, tal como lo evidencian las líneas espectrales que corresponden a las nubes o zonas de energía que rodean al núcleo atómico y cuyos colores son interpretados por los análisis espectroscópicos como concomitantes a una longitud de onda, que a nivel subatómico corresponde al espacio barrido por la onda en su movimiento oscilatorio, de tal manera que la onda periférica presentará una mayor longitud de onda, menor frecuencia vibratoria y por lo tanto, menor energía, dando como resultado, que la fuerza de atracción magnética ejercida por el núcleo en estos niveles de energía periféricos o de valencia , sea menor y por lo tanto, sean susceptibles de ser desalojados por otras fuerzas de atracción magnética externas, como ocurre con los magnetos de las turbinas hidroeléctricas que generan el desplazamiento de la energía electrostática propia de los niveles periféricos de los átomos de cobre, originando la corriente eléctrica que circula a través de las líneas de conducción con polo a tierra.

Las partículas eyectadas por los núcleos atómicos de alta frecuencia vibratoria, corresponden a descargas electrostáticas empaquetadas, vibrando a baja frecuencia, por eso, al ser bombardeados los núcleos de átomos pesados, por fuerzas antinaturales artificialmente creadas, por científicos ignorantes, lo que se obtiene es romper el equilibrio natural de dichos átomos, que se fragmentan en cargas de diferentes frecuencias vibratorias, pero que no pertenecen a la estructura íntima natural de los átomos, sino que son producidas por la intervención artificial de fuerzas poderosas de atracción magnética, que alteran por completo el orden natural de las fuerzas internas del átomo y desfiguran los análisis científicos buscados, como lo contempla implícitamente el Principio de incertidumbre de Heisenberg, por eso en lo posible, siempre serán menos peligrosos para el mantenimiento del equilibrio de la Naturaleza, los análisis y experimentos mentales.


Autor:

Jose Roberto Gómez Gutierrez
espiritusolar@gmail.com

Compartir

Comentarios

No hay comentarios disponibles