CREENCIAS O SABERES

CREENCIAS O SABERES

No es difícil escudriñar, con absoluta objetividad, el daño que los dogmas, inculcados con la aceptación irreflexiva de las masas, han causado a través de la historia humana.                Ellos fueron los parteros de la violencia homicida, el saqueo y el poder político, legitimados por la barbarie y la codicia.

Esas instituciones avaladas, por creencias amañadas para la expoliación y el saqueo sistemático, deben ser sustituidas por instituciones legitimadas por saberes rigurosamente cualificados por la ciencia, para ser enseñados por instituciones educativas, alejadas de la retórica banal, inútil y antinatural, que inutiliza al educando para la acción directa y eficaz en la solución de problemas prácticos; pues no hay que olvidar, que todas las instituciones que cumplen una función social, deben llenar una serie de requisitos, que sean avalados por la rigurosa ciencia contemporánea, dado que ésta es una disciplina, fielmente dedicada al estudio de la Luz Solar, que como fiel guardiana de la Vida, merece la atención, que las creencias descuidaron, enceguecidas por su afán de manipulación mental, para el control de la riqueza mal habida.

Y como ya hemos dicho, que el trabajo, como función social, es el motor del desarrollo, la institución creada para remunerar dicha función social, debe estar empoderada de recursos monetarios gigantescos, capaces de satisfacer el pleno empleo, para restaurar toda la creación, depredada por la irresponsabilidad e inconsecuencia de las creencias, más dedicadas a otros menesteres, de dudosa validez fáctica.

Por eso, toda norma de normas, debe estar precedida por la argumentación rigurosa de los saberes de la ciencia, que cumplan una verdadera función social y ambientalmente responsable.

Toda organización social depende, de un centro emisor de recursos sustentables, que en materia económica, se traducen en recursos monetarios, necesarios para el intercambio de productos y servicios, generados por el trabajo humano, a través del cual, se consumen calorías, que para cumplir con la Ley de conservación de la energía; el hombre debe recuperar, obteniéndolas de los efectos biológicos, que ese centro emisor cósmico de energía facilita, gracias a las ionizaciones inducidas sobre la biosfera terrestre, que activan la transferencia de calor entre todas las formas de vida, que las creencias desconocen, aferradas como están, al poder que les otorga, la ignorancia criminal de sus adeptos.

En consecuencia, ninguna creencia que desconozca las Leyes imperativas de la Naturaleza, tiene la autoridad intelectual científica, para establecer criterios de moralidad que legitimen su secta; porque la universalidad de las Leyes Naturales, deslegitima todo intento de discriminación, conducente a imponer decisiones arbitrarias en materia económica, como lo hacen las infames Leyes del Talmud, para someter a los pueblos gentiles, a la oprobiosa regla del interés especulativo, que domina por completo las relaciones humanas, para beneficio de sus instituciones bancarias, que violan flagrantemente la más elemental ética del Servicio al Bien Común Global, incorporando las deudas onerosas a la actividad económica, que son en esencia, una extorsión confiscatoria, para mantener el control de los Estados, por parte de élites espurias, que no tienen ninguna legitimidad constitucional ni democrática.

En consecuencia, todos los poderes políticos que aprueban estas extorsiones inconstitucionales, no representan al Estado Nación y por lo tanto todos ellos son ilegítimos.

 


Autor:

Jose Roberto Gómez Gutierrez
espiritusolar@gmail.com

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