Aedes Aegypti, mosquito transmitiendo más y más virus: el Zika, su cuarto pasajero

Aedes Aegypti, mosquito transmitiendo más y más virus: el Zika, su cuarto pasajero

Autor: María Fernanda Gutiérrez 

Resumen

Ébola, Chikungunya y Zika son tres virus que han aparecido recientemente en la población mundial. Excepto el primero, los otros comparten vector con los virus de la fiebre amarilla y del dengue: el mosquito Aedes Aegypti, motivo por el cual solo quedan expuestas a la infección aquellas personas que viven en las zonas donde habita. En este artículo se describe la historia de la llegada de estos virus a nuestro país, su impacto epidemiológico y algunos problemas causados por el despliegue mediático que los ha convertido en actores principales de eventos aún no completamente diagnosticados.


 Y los virus siguen llegando desde África. En los últimos años hemos oído hablar del ébola, un virus residente de Zaire (actual República del Congo) que apareció allí desde 1976 y trató de viajar por el mundo por última vez en 2013, pero no lo logró. Pocos meses más tarde el turno le correspondió al Chikungunya (CHKY), aislado por primera vez en Tanzania y en Mozambique en los años 50 y lo vimos entrar a Colombia a finales de 2014, asegurando que venía para “quedarse” entre nosotros de forma endémica. Pero la atención que tuvimos que poner para estudiar su comportamiento epidemiológico se vio opacada por la llegada de un tercer emergente en las Américas. Se trata del Zika, otro virus transmitido por el mismo mosquito de la fiebre amarilla, el dengue y el CHKY. (Figura 1)

Varias preguntas surgen de este comportamiento tan particular. ¿Por qué están apareciendo tantos virus similares, que producen enfermedades cuyos síntomas no son fáciles de diferenciar y en periodos de tiempo tan cortos? ¿Por qué están todos ellos en África? ¿Por qué es el mosquito Aedes Aegypti el mismo vector para todos ellos (no para el Ébola pero sí para los demás)? ¿Qué le pasó el CHKY que venía para quedarse y parece que desapareció? ¿Vienen más virus después del Zika?

Su historia no es muy distinta a la de los otros arbovirus que lo antecedieron. Al igual que el CHKY que se mantuvo restringido a Uganda, Tanzania y Nigeria, el Zika se limitó a Uganda, específicamente en los bosques de Zika donde existe desde 1947 y desde donde viene infectando seres humanos desde 1952. Apareció en Colombia en octubre de 2015 mientras que el CHKY lo hizo un año antes, a finales de 2014.

La historia del Zika también ha reportado varios intentos por salir del África para establecerse en América. Uno fue en 2007 cuando se registró la infección en la isla de Yap, en la Micronesia (Océano Pacífico). Allí atacó principalmente la población infantil pero desapareció. Su siguiente aparición fue a finales de octubre de 2013 con un brote en la Polinesia Francesa, donde afectó cerca de 10.000 personas, mostrando una muy baja mortalidad pues se reportaron solo 70 casos graves en las personas sintomáticas. Para febrero de 2014 llegó a América entrando por Isla de Pascua, en Chile. Fue allí donde se  encontró el primer caso autóctono de infección viral, lo cual significa que fue el primero reportado en alguna persona residente de ese lugar y que no había salido de allí recientemente, implicando que tuvo que haber sido picada por un mosquito que ya contenía el virus y que estaba empezando a esparcir la infección entre los pobladores. 

Una vez llegó al continente américano, rápidamente se instaló en Brasil, especialmente en dos ciudades donde se reportaron casos autóctonos y una fuerte diseminación. Se trató de Recife y Salvador de Bahía, las cuales no solo parecieron convertirse en laboratorios de investigación del comportamiento viral sino también en una gran fuente de especulación para la prensa puesto que es allí donde se generó gran alarma referente a la mortalidad, la transmisión y la sintomatología.

Dentro de las especulaciones que estamos teniendo están la capacidad de producir microcefalia y la posibilidad de ser transmitida por contacto sexual, dudas que vamos a ir dilucidando una vez se tengan pruebas de laboratorio que permitan realizar diagnósticos masivos, es decir, a todo aquel que sufra de síntomas o que desee saber si tiene alguna de estas dos patologías: Zika o CHKY. Es que uno de los grandes problemas que se tienen para estos dos virus es que no se cuenta con pruebas diagnósticas para realizar el seguimiento a la población. No hay una prueba serológica (que detecte los anticuerpos que el organismo produce cuando está en contacto con el virus) con la que se diagnostique de manera rápida y certera a todo aquel que tenga la sintomatología.

Actualmente, para realizar esta labor, se tiene estandarizada la prueba molecular llamada PCR o Reacción de Polimerasa en Cadena, que no se le puede realizar a todos los sintomáticos ni se puede manejar como prueba de rutina; es, además, costosa, demorada y solo se realiza en laboratorios especializados. Con ella se han adelantado las investigaciones tendientes a entender el comportamiento viral, pero se requiere de pruebas más sencillas y rápidas para evacuar al gran número de personas que padecen de su sintomatología.

Si observamos lo sucedido con la microcefalia y su asociación con el Zika, esta afirmación no podrá ser confirmada hasta que hayan pasado al menos 9 meses después del inicio de los brotes en el país. De hecho, en Brasil, es en el mes de marzo de 2016 cuando se ha de evidenciar una verdadera relación de esta patología con el Zika. Para Colombia, el mes para aclarar esta relación es en mayo, cuando han transcurrido nueve meses de la primera aparición del virus.

Una vez se llegue al momento del nacimiento de todos estos bebés de la “era del Zika”, se deberán realizar estudios en los que se verifique una verdadera relación causa-efecto, pues no por encontrar un virus en un niño con cierta patología se puede inmediatamente concluir que fue el causante de la misma. Son los estudios epidemiológicos, llamados de “casos y controles” que involucran herramientas estadísticas, con los que se puede afirmar si este virus es el causante del problema. Por ahora, lo que tenemos es solo un aumento en los casos de microcefalia y, de manera simultánea, una aparición de un virus emergente, que no conocemos pero a quien le tenemos mucho temor.

 Por el tiempo en que hemos convivido con el Zika ya se tienen varias cosas claras: es otro arbovirus (virus transmitido por artrópodos como los mosquitos), es contagiado por el Aedes Aegypti por medio de la picadura, su periodo de incubación está entre tres y 12 días, un alto número de las personas que se infectan no muestra la sintomatología clásica que incluye poca fiebre, dolor en la parte anterior de los ojos, conjuntivitis, erupción en todo el cuerpo y algo de dolor en las articulaciones. También se sabe que existen dos linajes virales, uno llamado asiático que es el que se esparció por el mundo, y el otro llamado africano que parece permanecer restringido a ese continente (2) (Figura 2).

No podemos ignorar que estamos atravesando una época de grandes cambios en el comportamiento del clima, proceso denominado calentamiento global, en donde la temperatura se está viendo alterada, modificando los ciclos del agua y trayendo como resultado una alteración en los comportamientos epidemiológicos, sobre todo de las infecciones virales. La duda que surge es si este calentamiento global aumenta el número de virus o si, por el contrario, lo que aumenta es el número de mosquitos. La respuesta parece incluir ambos, sin embargo se hace mucho más evidente en el número de moscos pues se facilitan las condiciones de humedad y de temperatura que favorecen su reproducción.

Otro factor que ayuda a aumentar el número de moscos es el incremento en el número de lugares del mundo donde se pueden reproducir, ya que requieren de temperaturas cercanas y mayores a los 25°C y, con el calentamiento global, hemos visto cómo hay ciudades en las que actualmente se logra esta temperatura fácilmente. Con un mayor número de mosquitos, mayor número de vectores para estos virus.

Es importante recordar que en el ciclo de la fiebre amarilla y el del dengue se  involucran otros mosquitos además del Aedes Aegypti. También está el Aedes Albopictus, conocido como el “mosquito tigre”, que se reproduce en el agua limpia depositada en espacios como los neumáticos que se dejan al aire libre y que recogen las aguas lluvias, depositándose allí por varios días y semejando al ambiente de las selvas húmedas, su hábitat natural. A esto le podemos incluir la globalización, los altos índices de desplazamiento que vivimos actualmente, lo que le permite al mosco atravesar continentes y llegar a nuevos espacios similares, donde se adapta y encuentra poblaciones completamente susceptibles de ser infectadas por patógenos desconocidos como lo han sido el Zika y el CHKY.

En resumen, tanto por el aumento de la temperatura como por el cambio en el ciclo del agua, el incremento del transporte aéreo y del comercio internacional, el el gran flujo de viajeros y la globalización mundial son los principales factores que contribuyen al aumento de infecciones virales por este tipo de arbovirus que están entrando a nuestro país.

Y es que el Zika no parece ser el último que nos llegue. Si bien especular respecto a esto no es fácil, ya se tienen indicios de otro de estos virus que está cerca. Se trata del mayaro, reportado en Venezuela y que produce una infección inespecífica, poco letal que también se confunde con dengue, pues se asocia con artralgias poco incapacitantes. Entre los pocos reportes de este nuevo agente se tiene que fue aislado en 1954 en Trinidad y Tobago, también es transmitido por artrópodos pero, en este caso, el mosquito es el Haemagogus. En cuanto a su sintomatología es similar al Zika y al dengue pues presenta dolores en las articulaciones y, para su diagnóstico, las pruebas hacen reacciones cruzadas con el CHKY, lo cual dificulta su estudio. (3)

Al seguir especulando nos encontramos con un quinto virus por llegar: su nombre es Alkhumra, otro arbovirus del género de los Flavivirus igual que el Zika. De él sabemos menos que del anterior pero quisiera sembrar esperanzas para que este y otros nuevos virus no sigan asechando a nuestros países tropicales.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

(1)       Chang, J., Choi, G., et al Zika fever and congenial Zika syndrome.  Journal of infectious. In press 2016

(2)       Yasri, S., Wiwanitkit, V. New human pathogenic dengue like virus infections (Zika, Alkhumraand Mayaro viruses): a short review. Asian Pac J Trop Dis 2015; 5(Suppl 1): S31-S32

(3)       Muñoz, M.; Navarro, J.C. Virus Mayaro: un arbovirus reemergente en Venezuela y Latinoamérica. Revista Biomédica Vol 3 Num 2. 2012

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