Fallas en el Diseño - Regalías de Ciencia, Tecnología e Innovación

Fallas en el Diseño - Regalías de Ciencia, Tecnología e Innovación

RESÚMEN

En el 2011 se modificó la Constitución permitiendo que el 10% de las regalías fueran destinadas para ciencia, tecnología e innovación-CTeI. Más de seis años después, el sector ha sido criticado por la baja asignación de dineros de proyectos. Este artículo busca presentar las fallas en el diseño de la Ley 1530 de 2012, la estrategia que pretendía el Gobierno al usar esos recursos de CTeI no asignados para vías terciarias (carreteras) y concluye formulando preguntas pertinentes para el rediseño de la Ley que establece el mecanismo de asignación y seguimiento de los recursos de regalías para ciencia, tecnología e innovación.


INTRODUCCIÓN

Hace ya algo más de seis años, el Congreso de la República aprobó el Acto Legislativo 05 de 2011 que reformó el sistema de regalías, buscando una mejor distribución de éstas entre las entidades territoriales. Adicionalmente estableció que el 10% del valor correspondiente se destine a proyectos de CTeI en las regiones. Esta última decisión causó gran optimismo en la comunidad científica nacional (1) (), puesto que, por primera vez, se iba a disponer de recursos para financiar a largo plazo esas actividades en el país. En ese momento el valor asignado implicaba poder alcanzar un 0,6% del PIB (2), lo cual permitía acercarse un poco a la meta propuesta en el marco de la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo de que Colombia llegara a invertir el 2% del PIB en esos temas (3)

La realidad es que, hoy, el programa está siendo criticado públicamente por lo siguiente:

(1) No se han podido comprometer la totalidad de los recursos asignados.

(2) Algunos proyectos que han logrado ser financiados por regalías, han tenido dificultades de ejecución.

(3) La calidad científica de algunos proyectos financiados con regalías no es necesariamente la mejor.

(4) El sector de ciencia, tecnología e innovación se ha visto afectado por el flagelo de la corrupción en regiones como el Departamento de Córdoba (4).

ERRORES DE DISEÑO - FINANCIAMIENTO DE CTeI CON DINEROS DE REGALÍAS

La causa de lo anterior no se debe buscar, como lo está haciendo el Gobierno del Presidente Juan Manuel Santos en la baja ejecución de los recursos (4). Se debe escudriñar fundamentalmente en los errores cometidos desde el diseño del mecanismo. A continuación se mencionan algunos de estos errores:

1. Barreras para estructurar proyectos nacionales de CTeI:

Existen algunos proyectos para el avance de la ciencia en Colombia que no pueden hacerse con las divisiones políticas departamentales. Es así como el estudio del Zika o del Chikungunya deben tener carácter nacional pues afecta a poblaciones diversas del país.

Con la estructura actual del programa de Regalías para CTeI las prioridades nacionales han quedado diluidas frente a las discusiones entre gobernadores, sobre cuál de ellos debe manejar los recursos (4-5)

Tristemente, los perjudicados ante esa falta de claridad jurídica somos todos los colombianos pues el Aedes aegypti (mosco que transmite la infección) no conoce los límites jurisdiccionales de los departamentos colombianos y la investigación, con recursos de regalías, tiene un dinamismo que no responde a la celeridad que estos procesos requieren.

2. Gobernaciones: ejecutoras de los proyectos de CTeI:

Por otra parte, al designar como ejecutoras de los proyectos a las entidades regionales, la responsabilidad de la selección de los proyectos y de su seguimiento quedó totalmente en las gobernaciones, que, con contadas excepciones, no tienen la capacidad técnica para hacerlo; esto ha implicado para abogados, contadores o administradores aprender de temas de ciencia y tecnología al tiempo que tienen la responsabilidad de ejecutar los proyectos. Los retrasos, por obvias razones, son evidentes.

Lo anterior aunado a que, con la llegada de nuevos gobernadores, algunos proyectos tuvieron que ajustarse al nuevo plan de desarrollo (1) generando a la postre ineficiencias en la obtención de los resultados de la investigación.

3. El que presenta el proyecto puede no ser el que lo ejecuta

La ley también presentó unos vacíos que han permitido, en algunos casos, unas implementaciones poco correctas: La ley 1530 de 2012[3] no obliga a la gobernación a contratar la ejecución del proyecto con la entidad que lo presentó.

Lo anterior ha sido usado por algunos gobernadores para que, una vez el OCAD aprueba el proyecto, se busque a un tercero (tradicionalmente a un amigo) para que ejecute el proyecto, diferente del que lo presentó y esperó pacientemente que éste fuera aprobado.

Además de ser éticamente incorrecto, desde el punto de vista de los derechos de autor y por ende, el respeto a la propiedad intelectual, la discusión está abierta. Los casos que se conocen generan un pésimo antecedente más aún cuando lo que se necesita es un ambiente de confianza de la comunidad científica hacia el sistema.

4. Seguimiento diferenciado para proyectos de CTeI En la Ley 1530 de 2012, el Congreso fijó los lineamientos para el seguimiento de los proyectos, lo cual fue reglamentado por el DNP imponiendo reglas que se utilizan para el BPIN [4] que, aunque adecuadas para el seguimiento de la construcción de proyectos de inversión (carreteras, colegios…), no lo son para el caso de proyectos de ciencia y tecnología que obedecen al planteamiento de una hipótesis y el trabajo para su confirmación o su descarte.

Lo anterior ha implicado que el investigador se haya visto obligado a invertir muchas horas para aprender a usar la Metodología General Ajustada (MGA) en lugar de invertir esas horas en la materia científica de su estudio. Entonces uno se pregunta: ¿para qué haber generado una estructura tan complicada para la ejecución de recursos para promover la ciencia en el país?

5. Desconocimiento de la experiencia de Colciencias en la ejecución de proyectos de CTeI

Resulta difícil entender que, para el manejo de este proceso, el gobierno no haya aprovechado la experiencia de más de 40 años de Colciencias en la convocatoria, evaluación y administración de proyectos de investigación. La Ley 1530 de 2012 desconoció tal experiencia y obligó a todos los investigadores a aprender a llenar unos nuevos formularios para acceder a recursos públicos. Resulta absurdo lo anterior teniendo en cuenta que tres años antes, el Congreso había expedido la ley 1286 de 2009 que había creado, entre otros, el Fondo Francisco José de Caldas con el fin específico de administrar recursos para investigación y desarrollo.

PATALETA DE AHOGADO: RECURSOS DE LA CIENCIA PARA VÍAS

Basándose en el hecho de que, en este momento, hay alrededor de 1,5 billones de pesos sin comprometer, el gobierno nacional, en el marco del postconflicto, pensaba producir un decreto de “fast-track” para destinar los recursos no asignados de CTeI a la construcción de vías en las zonas terciarias (2,4). La alarma sobre la falta de asignación de los recursos de regalías destinados a la CTeI fue creada por la propia directora de Colciencias Yaneth Giha quien, en entrevista periodística hizo esa afirmación pública (6) (). Lo paradójico es que se trataba de la funcionaria responsable de liderar el sistema de CTeI del país y de ser la secretaría técnica del OCAD[5] de CTeI.

Ese hecho alertó a la comunidad científica pues es evidente que la estructura institucional establecida por el mismo Gobierno no ha sido la más coherente ni la más clara, luego, no tiene presentación que el sector de CTeI termine siendo el que deba cortar su presupuesto para cederlo a la construcción de vías terciarias. Con el cese al fuego que generó el acuerdo de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC, debe haber muchos recursos del Ministerio de Defensa que pueden destinarse para la construcción de vías terciarias y la directora de Colciencias sabe de ese tema pues antes de ocupar tal cargo había sido Viceminitra de defensa.

En el marco del postconflicto las ciencias sociales, la investigación agrícola, la lucha contra las enfermedades parasitarias y el cuidado del medio ambiente son algunos de los elementos estratégicos para garantizar un desarrollo a largo plazo del sector rural y, en particular, de las zonas de despeje. Por ello, destinar esos recursos a otros propósitos puede ser costoso para Colombia.

Afortunadamente, antes de ingresar el Congreso, los juristas ya habían objetado el uso del decreto “fast track” pues, por Constitución, los recursos de regalías para CTeI tienen una destinación específica, es decir, sólo modificando la Constitución se pueden destinar a otro propósito.

CONCLUSIONES

Dejar en el ambiente que la comunidad científica ha sido negligente o inepta para para presentar proyectos que puedan ser financiados con recursos de regalías es desconocer los errores de diseño que tiene el mecanismo de financiamiento de la CTeI con recursos de regalías.

Lo anterior genera unas preguntas obligadas: ¿por qué el gobierno nacional quiso cambiar el sistema de selección de proyectos de investigación desconociendo el que existía por más de 40 años? ¿qué ventajas tiene para el investigador someterse a un escrutinio del gobernador para ejecutar una investigación científica con recursos de regalías? ¿Cómo considera el gobierno nacional que debe enfocarse la eficiencia en la investigación cuando para cada fuente de recursos existe un mecanismo diferente de asignación, seguimiento y evaluación?

Lo anterior hace evidente que el mecanismo de financiación para CTeI proveniente de regalías debe reestructurarse en el corto plazo para beneficio de la comunidad científica y de todos los colombianos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1- Wasserman, M. (2017). Regalías sin ciencia (Vol. 16 de febrero). Bogotá: El Tiempo.

2- Zerda Sarmiento, Á. (2012). Regalías para ciencia y tecnología ¿realidad o ficción? (Vol. 11 de Agosto). Bogotá: UN periódico - Unimedios.

3- Chaparro F, P. E. (2015). Misión de ciencia, educación y desarrollo - 20 años después. Bogotá: Procuraduría - Instituto de Estudios del Ministerio Público - Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia.

4- Semana. (2017). Regalías: de la ciencia a las carreteras (Vol. 25 de Febrero). Bogotá: Revista Semana.

5- Fog, L. (2012). Director de Colciencias habla sobre regalías (Vol. 20 de abril). Bogotá: El Espectador.

6- Correa, P. (2016). Colombia no sabe qué hacer con $1,5 billones para ciencia (Vol. 27 de octubre). Bogotá: El Espectador.

[1] Director - Centro Internacional de Física – actualmente está ejecutando 2 proyectos de regalías de CTeI

[2] Directora - Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia – analista sobre el tema de las regalías en CTeI.

[3] Por la cual se regula la organización y el funcionamiento del Sistema General de Regalías

[4] Banco de Proyectos de Inversión Nacional

[5] Órganos Colegiados de Administración y Decisión –responsables de evaluar, viabilizar, aprobar y priorizar proyectos de CTeI con recursos de regalia.

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