Revista XXVI No. 1 de 2019

Mensaje de Jaime de la Zerda (Extracto)

Mensaje de Jaime de la Zerda (Extracto)

Mensaje de Jaime de la Zerda (Extracto)

Primer alumno de maestría en química de Chubi

Químico

 

 

Recibí con inmensa tristeza la noticia del fallecimiento de Chubi. Mi querido amigo Piero de Milleri, químico de la Universidad Nacional, me escribió desde Trieste un mensaje contándome al respecto. Como es sabido, Piero y yo tuvimos la alegría y el honor de ser los primeros estudiantes cuya tesis José Luis dirigió. No nos cabía duda de que era el mejor profesor del Departamento de Química, promoviendo el estudio de la química cuántica creando el primer curso sobre el tema, que escasamente era mencionado en los cursos del Departamento. Cuando estábamos escribiendo la tesis, íbamos a la casa de los Villaveces y nos quedábamos trabajando con él hasta las 2-3 de la mañana, él totalmente entregado a su tarea de asistirnos en la redacción de la tesis. No sé cómo no nos echaba de la casa haciéndose tan tarde!

Sabiendo que yo estaba por emigrar a Israel, me dijo en una ocasión: "Yo me hice sionista después de leer el libro "Mila 18" de León Uris (sobre el Holocausto y en particular la revuelta del ghetto de Varsovia). Es algo que aprecié enormemente. De hecho, visitando a Varsovia con mi esposa Tamar hace unos años, cuando llegamos a ese lugar, Milá 18, que era la dirección del edificio en el que se refugiaron los últimos luchadores del ghetto y que fue explotado con sus habitantes adentro, le mencioné a ella las palabras que Chubi me dijo años antes. Fue realmente conmovedor recordarlo.

Pocos días antes de viajar yo a Israel, visitándolos a Ustedes en la casa, traje un pequeño obsequio, un cassette con canciones de las comunidades judías rusas grabadas de forma clandestina (era la época de la campaña "Let my people go"). Chubi me pidió que cantara una de ellas. Canté una canción jasídica en ruso que él grabó. Fue un detalle que me impresionó mucho.

(...)

En otra ocasión "ví a Chubi en la persona de Andrés" cuando estuvieron en Israel (creo que para un postgrado en el Instituto Weizmann). Eso fué alrededor de 1988-9 y Andrés, debías tener unos 25 años. Ustedes vinieron a visitarnos a nuestro apartamento en Jerusalem y recuerdo que cuando abrí la puerta y te ví, casi me caigo de la impresión - igualito al papá, con la misma chivera, y de la edad que tenía José Luis cuando fue nuestro director de tesis. Realmente impresionante.

(...)

Mi hermano Alberto cuenta que vio en una ocasión a José Luis caminando cerca a la UN, mientras leía un libro de Teoría de Grupos y las matemáticas de las simetrías. Le impresionó que leyera esta materia avanzada mientras caminaba. Después de saber de su fallecimiento, me escribió Alberto: "Y ¿Por qué se murió? ¡Gente así debería vivir para siempre!".

José Luis fue un gran científico y excepcional ser humano. No cabe duda de que me marcó para toda mi vida. Siempre lo recordaré con profunda admiración, aprecio y agradecimiento.

Que en paz descanse nuestro querido Chubi.

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