Energía y pseudociencia

Energía y pseudociencia

Autor: David Andrés Galeano González

Resumen

En el artículo se da una revisión del concepto físico de la palabra “energía” y se contrasta con el uso malintencionado e infundado que hacen algunas pseudociencias de él. Expresiones como “energía vital”, “energía cuántica”, “energía cósmica” y “energía divina” son evaluadas desde el ámbito estrictamente científico para advertir del incorrecto uso de esta terminología, y de la posible ligereza en el lenguaje que comúnmente se hace para justificar el desarrollo de algunas pseudociencias.


Introducción 

Si bien el uso de la energía se remonta al hombre primitivo (con el fuego, por ejemplo), los intentos de conceptualizar su significado provienen desde Aristóteles en su trabajo Nicomachean Ethics en el año 350 a.C. donde se establece una confusa relación entre los conceptos de “felicidad”, “movimiento” y “alma”, y lo que en su momento se llamó con el nombre griego “energeia” ( ); sin embargo, aún era un concepto oscuro y con un largo camino por recorrer. (1)

A través de un largo proceso de maduración, donde el concepto evolucionó desde lo cualitativo y filosófico hacia lo cuantitativo, Gottfried Leibniz propuso entre 1676 y 1689 la idea de vis viva, traducida como "fuerza de la vida", según la cual la energía (o vis viva) podía ser medida como el producto de la masa de un objeto por su velocidad al cuadrado . Adicionalmente, notó que esta cantidad siempre se conservaba constante en un sistema cerrado. (1)

El concepto vis viva se mantuvo en los trabajos de muchos pensadores hasta que en 1807 el científico Thomas Young retomaría la definición de Leibniz pero acuñada a la palabra griega “energeia”, es decir, transformó un término metafísico a un término científico: “el producto de la masa de un cuerpo con el cuadrado de su velocidad puede adecuadamente ser denominada su energía”. (2)

Después de algunos trabajos, en 1829 Gustave Coriolis describió el concepto de energía cinética (3) y en 1853 William Rankine acuñó el término energía potencial. (4) A partir de la definición de estos conceptos, la definición de “energía” se hizo cada vez más clara.

El concepto de la energía

De acuerdo a la definición ortodoxa de la palabra “Energía”: se trata de la capacidad para realizar un trabajo y su unidad de medida se compone de unidades de fuerza por unidades de longitud.

Si bien el concepto desde la física es claro, desde la Nueva Era y disciplinas asociadas es difuso y mal empleado, algunas veces, incluso, tratan de darle un sentido científico, que como se verá adelante raya con la deshonestidad y/o ignorancia.

El término “trabajo” fue introducido por Gaspard Coriollis en 1826. (3) Comúnmente denominado por la letra W, hace referencia a la posibilidad de desplazar un cuerpo en una dirección al aplicarle una determinada fuerza en el mismo sentido. Matemáticamente, se expresa como W = F • s donde F es la fuerza y es el desplazamiento en dirección de la fuerza. Como se ve, el término “energía” está atado al de “trabajo” y este último a la posibilidad de generar un desplazamiento de un determinado cuerpo.

Por ejemplo, desde la mecánica cuántica se reconoce que el operador de energía (5) puede actuar sobre la función de onda del sistema para determinar la posición (potencial) o momentum (cinética) de una partícula tal que. Es decir, tanto en la mecánica clásica como en la cuántica, el concepto de energía se conserva. Se hace esta aclaración pues es precisamente con el desarrollo de la mecánica cuántica donde ha habido un mayor uso abusivo y descarado de la palabra energía para camuflar pseudociencias a partir del uso de terminología científica.

Algunos usos abusivos del concepto

Después de mostrar en las secciones precedentes que la “energía” es una herramienta matemática más que una entidad, a continuación se muestra algunos usos abusivos del término que en ocasiones rayan con la deshonestidad y la estafa.

Energía vital

Este término es ampliamente utilizado en la Nueva Era (y pseudociencias conexas). Si bien los sistemas vivos tienen complejos métodos de captación, transformación y uso de energía, la bioquímica y biofísica conocida por la ciencia es por mucho más compleja y completa que el simplismo injustificado que se encuentra en cientos de libros esotéricos.

Términos como chi, prana o energía orgánica son de uso común en pseudociencias relacionadas con la Nueva Era para tratar de explicar lo que ya está explicado en gran parte: cómo y dónde se produce la energía que utiliza el cuerpo humano.

Si bien aún existen misterios en el funcionamiento o comportamiento del cuerpo humano, tales como las relaciones de algunas bacterias con el desarrollo de ciertas enfermedades, la utilidad actual de órganos como el apéndice, la causa de muchas enfermedades neuro-degenerativas, las del autismo, entre otros, es bien sabido que la transformación y uso de la energía en el cuerpo (y en general en los sistemas vivos) está ligado a reacciones bioquímicas bien estudiadas desde 1929, cuando Cyrus Fisker y Yellapragada Subbarao lograron aislar trifosfato de adenosina del músculo humano, y los posteriores trabajos de Fritz Lipmann en 1941, quien dio las primeras ideas de cómo el Adenosin Trifosfato (ATP) estaría relacionado con la energía del cuerpo humano. (6)

A manera de síntesis, la energía del cuerpo humano es suministrada a cada una de las células del cuerpo por el ATP generado por los carbohidratos, grasas y proteínas. (7)

Términos como Chi, ki o pranna supuestamente serían conceptos ligados al de energía vital, sin embargo, una breve evaluación desvirtúa totalmente su existencia:

1. No existen pruebas empíricas de su existencia: las supuestas curaciones a partir de terapias que utilizan conceptos de supuesta energía vital (distinta a la bioquímica) o las demostraciones de fortalezas extremas a partir de un supuesto “manejo de la energía”, se van al piso cuando se hace una evaluación escéptica y racional. Basta con ver algunos retos lanzados por escépticos a artistas marciales que supuestamente logran controlar a su oponente a distancia para darse cuenta de la farsa. (8)

Por ejemplo, cuando George Dillman, maestro de artes marciales, (9) es sometido a una prueba controlada de sus supuestos poderes a partir del manejo del Chi, es evidente que no existe tal.

2. El término está asociado con una supuesta “energía”; sin embargo, el correcto uso de la palabra energía hace referencia a un concepto matemático para explicar fenómenos físicos. ¿Cuáles son las expresiones matemáticas de los conceptos de energía que maneja la Nueva Era?, y más sencillo aún, ¿se prueba la conservación de la misma?

3. En el sistema internacional, la energía se mide en joules es decir, es el trabajo realizado sobre un objeto cuando sobre él actúa una fuerza de 1 newton para desplazarlo 1 metro. ¿Cómo se ajustan las unidades y el concepto de Chi, Ki, Prana, etc. a la unidad de medida? En resumen, la energía vital del cuerpo humano no es más que reacciones bioquímicas bien estudiadas por la ciencia y nada tienen que ver con procesos místicos inventados en la Nueva Era y otras pseudociencias.

Energía cuántica

A partir de la solución al problema de la radiación de cuerpo negro en 1900 por Max Planck y el trabajo de Albert Einstein relacionado con el efecto fotoeléctrico, nació la mecánica cuántica que se desarrolló durante todo el siglo XX. (10) Desde el punto de vista científico, a nivel cuántico la energía es radiada y absorbida en discretos “cuantos” o paquetes bien definidos. De acuerdo a Planck, cada elemento de energía es proporcional a su frecuencia: ; sin embargo, los amantes de lo paranormal han distorsionado el concepto y han inventado la ”curación cuántica” (conocida también como Quantum Healing) con la cual aseguran que, como la famosa ecuación de Einstein ( ), indica que la energía y la masa son equivalentes, entonces la información que existe en nuestras células y en nuestro cerebro se puede materializar y viceversa. Intentan combinar y manipular de forma irresponsable conceptos de conciencia, cerebro y mente con efectos que ocurren a nivel cuántico sin aportar ninguna evidencia empírica.

Si bien el comportamiento en el mundo cuántico es extraño respecto a lo que ocurre en el mundo clásico (macro), es absolutamente irresponsable y deshonesto inventar la ocurrencia de fenómenos inexistentes con base en los fundamentos de una ciencia. Así, los conceptos aplicables a nivel cuántico y que son eminentemente matemáticos (aunque físicamente validados experimentalmente) son extrapolados de forma irresponsable a supuestos tratamientos curativos o fenómenos macroscópicos que nada tienen que ver con el mundo cuántico.

Energía cósmica

En la ciencia se le conoce como la radiación cósmica de fondo, producto del Big Bang y sin relación alguna con argumentos esotéricos.

Autores como John Woodroffe, también conocido como Arthur Avalon, han intentado extrapolar el término científico de energía cósmica al término hindú "Shakti" (11), que significa “potencia” o “Potenciación”; para los practicantes del hinduismo representa las supuestas fuerzas dinámicas que se mueven a través del universo, siendo personificadas por una mujer que ellos denominan “La gran madre divina”.

Mientras la radiación cósmica de fondo es un hecho probado (12, 13) y con una enorme evidencia científica, la existencia de una “Gran madre divina” se mantiene en el ámbito especulativo; sin embargo, intentar extrapolar el término científico de energía cósmica para sus intereses pseudocientíficos es una práctica facilista y deshonesta.

Tal es el caso, por ejemplo, de la energía orgónica" descrita en los años 30 por el médico y psicoanalista Wilhelm Reich. (14) Alegaba que debía existir una energía en el universo que diera cuenta de, por ejemplo, el color del cielo, la existencia de las galaxias, las guerras y hasta el por qué una persona usa zapatos de color café y mañana de color negros, es decir, la supuesta energía que explica desde lo fundamental hasta lo general. Sin embargo, su existencia nunca ha sido demostrada. Según parece, se debe creer en ella para probarlo, lo cual raya en lo absurdo pues las verdades científicas no se fundamentan en creencias sino en pruebas.

Energía divina

Este concepto está fuertemente ligado a la teología y a algunas prácticas supuestamente adivinatorias. Como ya se mostró arriba, el término energía está ligado a la realización de un trabajo (desde el concepto físico de “trabajo”), por lo tanto carece de completo sentido utilizar el término energía para cualquier referencia a supuestas artes adivinatorias.

Con relación al uso teológico de la palabra, hace referencia a una deidad que mueve todo en el universo y que, de alguna manera, dio el “soplo inicial” para el Big Bang. (15) ¿Qué necesidad tendría un dios (o dioses) para crear un universo extremadamente enorme para unos seres que ocuparían muchísimo menos de un septillonésimo de espaciol? Se resalta que el objetivo de la ciencia es encontrar respuestas, por lo tanto es completamente natural y normal que por el momento no se sepa qué sucedió entre el momento t - 0 y el tiempo t - 10-43 segundos (conocido como el Periodo de Planck); algún día puede ser que encontremos la respuesta. Por ahora, la hipótesis de que fue un “dios” quien tuvo el control o fue el iniciador del universo como “energía primordial” es un tanto apresurada.

La afirmación de que se necesita la energía de dios para crear el universo porque “nada proviene de la nada” (en latin, nihil fit ex nihilo) cae en el círculo vicioso de no autocuestionarse quién creó a dios. Si la respuesta es nadie, se debe admitir la extrapolación al universo mismo, sin embargo, en ningún momento se debe indicar que el universo es dios, pues éste no tiene propiedades divinas, tan solo físicas y medibles.

Adicional a lo anterior, la expresión energía divina tiene un grave problema: el concepto de energía es eminentemente matemático y, por definición, dios no puede ser descrito por una ecuación o expresiones lógicas, por lo tanto, tal expresión se cae por su propio peso.

Conclusiones

El concepto de energía es una definición abstracta y matemática para indicar una cantidad numérica que no cambia a pesar de las variaciones que sucedan en el sistema, es decir, se puede calcular un número en un sistema físico y, luego de varios procesos como calentamiento, movimientos, vibraciones, etc, se recalcula en el sistema físico y se mantiene. (5) Richard Feynman describe el concepto de la energía con la analogía del alfil ubicado en un cuadrado blanco en un tablero de ajedrez; después de hacer cualquier número de movimientos durante el juego, siempre estará en un cuadrado blanco, es decir, no cambió a lo largo del juego su propiedad de ubicación. En la extrapolación al concepto de energía, se entiende entonces que no cambia la cantidad a pesar de los distintos procesos que ocurran en el sistema.

Como se ha visto a lo largo del artículo, el concepto de energía cobra solo sentido en el ámbito de la física y cualquier otro uso de esta expresión debe mirarse meticulosamente y con ojo escéptico, pues se suele utilizar la palabra “energía” como una especie de prefijo o sufijo en cualquier término pseudocientífico para darle un halo de seriedad a la charlatanería. Como dice el refrán popular, “aunque la mona se vista de seda, mona se queda”. Bajo el contexto de la energía: “aunque a la pseudociencia le pongan el apellido energía, pseudociencia se queda”.

REFERENCIAS

(1). Iltis C. Leibniz and the Vis Viva Controversy. Isis, University of Chicago Press, History of Science Society. 1971;(62): p. 21-35.

(2). Young T. A course of lectures on natural philosophy and the mechanical arts London: J. Johnson.; 1807.

(3). Coriolis G. Du calcul de l'effet des machines, ou, Considerations sur l'emploi des moteurs et sur leur evaluation: pour servir d'introduction a l'etude speciale des machines: Carilian-Goeury. History of science 18th and 19th century; 1829.

(4). Rankine WJM. On the General Law of the Transformation of Energy: Taylor & Francis; 1853.

(5). Feynman RPLRBSML. The Feynman Lectures on Physics. V. 1.: Addison-Wesley; 1963.

(6). Armstrong FB, Bennett TP. Bioquimica: Reverte; 1982.

(7). Vanderkooi J. Your Inner Engine: an Introductory Course on Human Metabolism.: CreateSpace Independent ; 2014.

(8). Raff J. The Dangers of Magical Thinking in the Martial Arts. [Online].; 2014 [cited 2016 mayo 16.Available from: https://violentmetaphors.com/2014/02/23/the-dangers-of-magicalthinking- in-the-martial-arts/.

(9). Dillman G. Explains Dillman KO chi nullification. [Online].; 2006 [cited 2016 enero 31. Available from: https://www.youtube.com/watch?v=JM_qg5d1YGI.

(10). Ponce Gutierrez W. Introduccion. In Ponce Gutierrez W. Lecciones de Mecanica Cuantica. Medellin: Universidad de Antioquia; 2015. p. 412.

(11). Woodroffe JG. Shakti and Shakta: Essays and Addresses on the Shakta Tantrashastra. Ganesh.: Ganesh; 1951.

(12). Administration NAaS. NASA Science, Astrophysics. [Online].; 2016 [cited 2016 abril 11. Available from: http://science.nasa.gov/astrophysics/focus-areas/what-powered-the-big-bang/.

(13). National Aeronautics and Space Administration, Goddard Space Flight Center. Bibliography of WMAP Science Team Publications. [Online].; 2009 [cited 2016 enero 29. Available from: http://lambda.gsfc.nasa.gov/product/map/dr3/map_bibliography.cfm.

(14). Gardner M. Fads and Fallacies in the Name of Science.: Dover Books on the Occult; 1957.

(15). Bradshaw D. The Concept of the Divine Energies. Philosophy and Theology. 2006;(18): p. 93-120.

 

(16). Browne RW. The Nicomachean Ethics. Bohn's classical library: George Bell and Sons; 1889.

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