Revista XXVI No. 1 de 2019

EDITORIAL - Un Educador Visionario

EDITORIAL - Un Educador Visionario

Un Educador Visionario

JOSÉ LUIS VILLAVECES CARDOSO (1945-2019)

Con la figura redonda que lo caracterizó, José Luis Villaveces o Chubi, como le decían sus grandes amigos, era un estudioso incansable que, desde las primeras horas del día, se dedicaba a leer para proyectar sus investigaciones con disciplina y amor.

Ese rigor le permitió que identificara, desde temprana edad, la importancia que tiene la educación en una sociedad. Por ello, poco después de terminar sus estudios de química en la Universidad Nacional, no dudó en empezar a dictar clases en su alma máter. Sin embargo, no fue un profesor común pues siempre tuvo inquietudes de mezclar lo disciplinario de la química y la física con la curiosidad de aprender o la epistemología de la ciencia. Esto lo hizo un humanista que trataba de indagar desde diferentes ángulos, que trataba de ponerse en los zapatos de los otros o de ver, desde otras posiciones, el argumento del otro. Los que tuvimos el placer de ser sus compañeros en algunos cursos de física, conocimos su interés claro y crítico por los temas que se presentaban y su gran facilidad para relacionar los conceptos fundamentales de las ciencias exactas con la observación de la vida real.

 

Chubi, como Secretario de Educación de Bogotá, logró trazar y construir el primer cableado de Internet que tuvieron los colegios públicos de la ciudad. Curiosamente para algunos, la llamó la Red de Participación Ciudadana o “RED P” pues su meta, más allá de generar un impacto tecnológico, buscaba que la comunidad se conectara a Internet y asi los ciudadanos pasaran de tener una visión local a una global.

Fue un feminista que comprendió las duras realidades de las mujeres y, en especial, de las madres colombianas adolescentes. Por ello, como Secretario de Educación, dejó un legado que aún perdura: evitar que las adolescentes embarazadas fueran expulsadas del colegio. Fue precursor de ese derecho que hoy es tutelado por los jueces de la república, pero más allá de entenderlo por acato a una norma, lo comprendió por la solidaridad que siempre tuvo con las mujeres y por haber vivido esa situación en casa.

Su visión feminista le permitió también ser un gran aliado de las mujeres científicas, en sus intervenciones en los primeros paneles sobre el tema de género que se hicieron en Colombia siempre hizo énfasis en el poco reconocimiento que la sociedad y la comunidad científica otorgan a las contribuciones que las mujeres han hecho a la ciencia y en las enormes dificultades que tienen que enfrentar las mujeres para desarrollar una carrera científica.

Pese a los cargos que tuvo, nunca dejó de dedicar tiempo a sus alumnos de tesis en temas como química teórica o matemática, pues con ellos y ellas compartía el placer de descubrir nuevos horizontes intelectuales y transformaciones sociales.

También fue un convencido de la necesidad de proyectar las políticas de promoción de la investigación como factor de desarrollo de Colombia. Por ello, como subdirector de Colciencias, junto con un equipo de abogadas, estructuró los decretos-ley que permitieron que la ciencia lograra agilidad en Colombia. Gracias a esa legislación, entidades tan importantes como Colfuturo y Maloka pudieron ser creadas y con ellas, se dio un impulso importante a la promoción de los doctorados y a la apropiación social de la ciencia.

Dejó huella promoviendo la investigación en, al menos, tres muy importantes Universidades de Colombia:

José Luis creyó profundamente en dinamizar la sociedad a través de agremiaciones. Muestra de ello fue que desde 1987 era asociado activo de la Asociación Colombiana para el Avance la Ciencia y, ya en sus últimos días llamaba a nuestras oficinas para preguntar cuándo se le vencía su afiliación, pues para él era importantísimo seguir apoyando estas organizaciones para que en Colombia se hablara permanentemente de ciencia. También perteneció a la Academia de Ciencias la cual le hizo un homenaje unos meses antes de partir.  

Pero más allá de sus logros personales, dejó en sus descendientes, hijos y alumnos, un convencimiento de la importancia de promover la ciencia para proyectar la sociedad. Quienes de diferentes maneras han manifestado su cariño, respeto y reconocimiento:

https://www.researchgate.net/publication/319137127_Jose_Luis_Villaveces_el_humano_detras_del_sabio

https://www.centrolombardo.edu.mx/wp-content/uploads/formidable/45/721-1467-1-SM.pdf

Esta publicación contiene dos videos que filmó para la Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia en la que narra su vivencia en la ciencia y en la educación; tres textos inéditos que él mismo escribió sobre la importancia de los doctorados, la tabla periódica y la investigación. Finalmente, varios testimonios de personas cercana a él desde lo académico, lo investigativo y la personal.

Terminamos por mencionar que, aquellos y aquellas que tuvimos el privilegio de compartir con él tenemos la gran responsabilidad de proyectar su legado para que Colombia oriente su desarrollo en el siglo XXI con base en el conocimiento, la disciplina, la sencillez, la generosidad y el honor de educar.


 

Angela Camacho y María Piedad Villaveces

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