Astronomía y sociedad

Astronomía y sociedad

Autor: Germán Puerta Restrepo

Resumen

“Nosotros no queremos hacer una apología de la ciencia que profesamos.Queremos, sí, rebajar la sublimidad de sus principios y de sus miras; queremos que el común entrevea las relaciones tan grandes como ocultas que tiene la astronomía con la sociedad y con las necesidades del hombre”.

Francisco José de Caldas y Tenorio, 1808

La astronomía es esencial en la sociedad como se prueba por sus beneficios tangibles e intangibles. Sin embargo, el aspecto más importante de la astronomía, más allá de su rentabilidad medible, es su capacidad para introducir a los niños y jóvenes a la ciencia. Sin embargo, en Colombia el desarrollo de la infraestructura para la divulgación científica es muy limitada y se requiere del estado una política pública que incluya en forma decisiva procesos que promuevan el desarrollo de los proyectos destinados a la apropiación social de la ciencia.


Vivimos en una maravillosa era de descubrimientos: el hombre en la Luna, las misiones que exploran los planetas del Sistema Solar, los grandes telescopios y radiotelescopios, varios de ellos en el espacio, los exoplanetas. Los astrónomos siempre han pensado que la importancia de su trabajo es evidente para la sociedad, pero en estos tiempos de austeridad conseguir dinero para proyectos que a simple vista no parecen tan rentables implica resaltar con fuerza los beneficios tangibles e intangibles de la investigación y la divulgación científica (1).

La astronomía es una parte importante de la sociedad, como lo sabemos por su influencia en el desarrollo del mundo que habitamos. A lo largo de la historia la observación del cielo sirvió para idear una de las creaciones intelectuales más antiguas: los calendarios. Así, la decisión de plantar, el pronóstico de las estaciones y la estrecha relación entre eventos celestes y terrestres, le otorgó a los observadores del cielo un estatus especial. Los viajes y la navegación también fueron posibles con la ayuda de las estrellas. Y la contemplación del vasto universo nos llevó a preguntarnos de dónde venimos y qué es todo eso que está ahí afuera (2).

En el proceso de tratar de comprender nuestro lugar en el cosmos, la astronomía ha sido la piedra angular del progreso tecnológico, el cálculo matemático, el avance del racionalismo y el desarrollo del método científico. Ahora sabemos que los elementos básicos que encontramos en las estrellas y las nebulosas son los mismos de los cuales están hechos nuestros cuerpos. Y además podemos afirmar que hay más estrellas y planetas allá arriba que los granos de arena de todas las playas del mundo, lo que nos permite sospechar que hay alguien más en alguna parte.

Interrogarnos sobre estos asuntos es parte fundamental de lo que define al ser humano. Este es el beneficio intangible. En la búsqueda de respuestas, el desarrollo tecnológico derivado de la astronomía ha sido responsable de moldear buena parte de lo que hoy disfrutamos como sociedad moderna: computadores personales, satélites de comunicación, GPS, telefonía celular, paneles solares, scanners y mil cosas más muy tangibles y rentables (3). La Era del Espacio que nos trajo los satélites de comunicaciones y del clima, y de los cuales dependemos cada día más, habrían sido imposibles sin el conocimiento fundamental de la gravedad y de las órbitas descubierto por los astrónomos (4).

Sin embargo, tal vez el aspecto más importante de la astronomía, más allá de su rentabilidad económica medible, es su naturaleza inspiracional que la convierte en el vehículo perfecto para introducir a los niños y jóvenes a la ciencia. Es un hecho probado que la enseñanza de la astronomía es de gran valor y que los estudiantes que participan en actividades de educación relacionadas con la astronomía en una escuela primaria o secundaria son más propensos a seguir carreras en ciencia y tecnología, lo que alimentará los futuros descubrimientos científicos. Muchos de los líderes científicos actuales reconocen que los son porque en su niñez vieron el cielo o fueron a un planetario (5), y pronto aprendieron que la astronomía comprende un rango muy amplio de las ciencias físicas, incluyendo matemáticas, física, química, geología, biología, ingeniería y sistemas. Muchos científicos profesionales en estos y en otros campos se interesaron inicialmente en su profesión a través de la astronomía.

 

Además, como la ciencia que provee el conocimiento de nuestro lugar y el de nuestro planeta en el Universo, la astronomía es una parte esencial de la cultura general. Una persona ignorante de las bases generales del saber astronómico está tan retrasada culturalmente como si nunca hubiera aprendido nada de historia, literatura, música o arte (4).

La astronomía en Colombia

Sorprende entonces que estos conceptos tan evidentes parecieran haber estado ausentes en Colombia en el diseño de los recientes, y también de anteriores programas de ciencia y tecnología. Y esto se debe esencialmente a que los políticos y algunos técnicos, ignoran la importancia de la divulgación científica entre la población (6). Desarrollo científico significa no sólo el volumen de recursos que se aportan a la investigación, la promoción de becas y doctorados, o el equipamento, sino también la calidad de la educación, el fomento de las vocaciones científicas y el apoyo a la divulgación de las ciencias (7).

El clamor regional por nueva infraestructura de divulgación científica-planetarios, museos de ciencia, parques interactivos- exige una política pública de ciencia y tecnología que incluya en forma decisiva los procesos que promuevan el cambio de la actitud de la gente hacia la ciencia. Innovar no es comprar o adaptar el producto o invento novedoso. Es un proceso de creación que debe incorporarse a la formación desde los primeros años de vida, esencial para aumentar las posibilidades futuras de mejorar las condiciones de vida personales.

En Japón hay 200 planetarios y en Colombia apenas 5 de algún tamaño, incluidos dos grandes, el Planetario de Bogotá (1969) (Figura 1) y el Planetario de Medellín (1977) y algunos museos interactivos ¿Y el resto del país? Las regiones no pueden quedar condenadas de por vida a la ignorancia científica. Estimular el conocimiento científico es un objetivo en sí mismo: una ciudadanía informada es vital para la democracia. Esto también se conoce como “apropiación social de la ciencia”. Si no se desea que queden por fuera de la sociedad moderna grandes sectores de la población colombiana en la educación básica formal y no formal en ciencias, los poderes públicos deberían entonces ser conscientes de sus decisiones y de su responsabilidad en lo que concierne la distribución social de los conocimientos científicos.

Perspectiva

Hace 20 años se hicieron recomendaciones específicas en metas de inversión para ciencia y tecnología como porcentaje del PIB, pero hoy estamos apenas algo por encima del 0,6 por ciento. (8). Sorprende este resultado pues Colombia es tierra fértil para la ciencia y para la astronomía. Desde Francisco José de Caldas y el primer observatorio de América, hasta la astronomía de pregrado en Medellín y de maestría en Bogotá, la ciencia avanza a pesar de las dificultades, y son numerosos los nacionales que pueblan universidades y centros de investigación en el exterior. Ay además, en el área de la astronomía recreativa y aficionada, Colombia es reconocida como una potencia, con numerosos grupos y clubes que se reúnen para su estudio, jornadas de observación y festivales de astronomía, donde se practica esa maravillosa actividad de observar el cielo a simple vista, con binoculares y con telescopios. (Figura 2)

En conclusión, están dadas para Colombia todas las condiciones para lograr una destacada apropiación social de la ciencia y de la astronomía en particular, pues el público la reclama. Necesitamos más planetarios, observatorios astronómicos, museos de ciencias y centros interactivos, superando la azarosa decisión de inversión de un alcalde o gobernador, o del quijotesco empeño de algún amigo de la astronomía por sacar adelante un proyecto. Se requiere una política pública del orden nacional que incluya en forma decisiva procesos que promuevan el desarrollo de los proyectos de divulgación científica con énfasis en astronomía y ciencias del espacio.

Referencias

(1). Rosenberg, Marissa; Russo, Pedro; Georgia Bladon, Lars Lindberg Christensen, Astronomy in Everyday Life, EU-UNAWE, Leiden Observatory/ Leiden University, ESO, 2016.

(2). Puerta, G.; La Ciencia, la Astronomia y el Desarrollo en el Siglo XXI, Encuentro Nacional de Astronomia RAC, Pereira, 1998.

(3). Campos, F.; .Como beneficia la astronomia a la sociedad?, Universe Today http://www.universetoday.com/106302/how-astronomy-benefits-society-and-humankind/

(4). Finley, D.; .Que tan buena es la Astronomia? o .Por qué gastar plata estudiando el Universo?, National Radio Astronomy Observatory, Socorro, New Mexico, USA.

(5). Hessel, T.; Justification of a Planetarium, Planetarian Journal, Internacional Planetarium Society, IPS, December 2006.

(6). ACCEFYN et al; Acuerdo nacional por la educacion y la ciencia, Congreso Internacional de Ciencia y Educacion para el Desarrollo y la Paz, Bogota, 21 y 22 de abril de 2016.

(7). Colciencias - Parque Explora; Guia para la formulacion de proyectos de ciencia en Colombia, 2015.

 

(8). Posada, E.; Asociacion Colombiana para el Avance de la Ciencia, ACAC, Estado de la ciencia en Colombia, Entrevista de Nicolas Congote G., El Tiempo, 30 de julio de 2015

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